Thursday, August 23, 2007

Aventura uno: "cuando el tiempo no es nada"

Orondo y tranquilo me dispuse a recoger mi maleta en la banda de maletas. Esa suerte de mounstruos escupidores de maletas, y cuando digo escupidores, me refiero literalmente. Pero claro, como yo habian 250 pasajeros esperando, en ese momento rogue al cielo que a mis compañeros de latas de viaje, no se les haya ocurrido la peregrina idea de llevar tres maletas, mas dos de mano (un poco mas y me faltaba el costalillo con el queso, los choclos, los tamales y el ají licuado para hacer la papa la huancaina) Bueno, volviendo al tema, obviamente en ese caos organizado que se llama aeropuerto, no habia forma que encontrara mi maleta, digo, perdon, MIS maletas. Presto y armado con paciencia, me dije, ¨tranquilo que si la haces¨ y como se imaginaran comencé a buscar la maleta, pero claro, como todos los seres humanos somos super originales, quien escribe, siempre compró maletas del color más único: obvio, piensen en un color de maleta de viaje, ya! lo tienen, negro pues. Recontra original, práctico y sobre todo útil para ubicarlo entre miles de maletas de latinos que viajan a Miami, a que señores, evidentemente que a comprar, ahora que todas la tiendas estan sail pe.

Como imaginaran, yo tenia que tomar una conexión a otro destino (que gracias a Dios era mi destino final), por que había en el vuelo una familia de gringos, pero que voilá hablaban Frances, pero ojo con pasaporte canadiense; que tenían que tomar un vuelo a NYC, luego a alguna ciudad grande en Canada (disculpen la ignorancia), y luego viajar no se cuantas horas mas en auto. Volviendo al tema que nos compete, mi espacio de tiempo era algo reducido, es decir dos horas. No se quien en su sano juicio pone esos horarios, en serio son absurdos. Y yo miraba cada vez mas desesperado mi reloj, y mientras que me secaba el sudor (por que obvio, en el hemisferio norte, ellos estan en verano, y nosotros en invierno y a mi para protegerme mi pechito, me cubrí para evitar el frio de lima) que un poco mas era un chorro; pero bueno, primera buena noticia, tenía una de mis maletas, claro faltaban dos, pero no se me esponjen (cantinflas). Luego de mas sudor y mas maletas, encontré la segunda. Solo faltaba una, pero, siempre hay pero, no?, ya eran las 2 y 10 de la tarde y mi vuelo salía a las 3, en sabe Dios que puerta de embarque. Y no encontraba la bendita maleta, nada de nada, para esto alrededor de la banda que como era del tamaño de un carro no podia contener la impresionante cantidad de maletas que salian escupidas, alrededor de la misma había una suerte de muralla china, pero no para proteger a los ciudadanos orientales de los mongoles, sino para hacerme parecer a mi un mongól buscando como loco la otra bendita maleta, esa nueva que me compré para el viaje, y que claro, era de color negro, sí, con rueditas incluida, no? como la tuya esa que tienes en tu casa.

Bueno, luego de un repentino golpe de suerte, tenía la tercera maleta, y corriendo me encontre con una cola de gente como yo que tenía un monte de maletas y que trataba con mucho esfuerzo de mantener el equilibrio de la torre de maletas encima de los carritos esos que para colmo tienes que pagar para usarlos. La cola era para entregar un formulario, si como lo lees, para entregar un formulario en el que respondes que no eres terrorista, que nos complotado contra el país contra el que estas visitando, ese mismo, que te pregunta si es que traes en un doble fondo de tu maleta 3 kilos de drogras. Ese mismo, y que entregarlo era simplemente el requisto, imaginense que cuando lo entregué dije, para mis adentros pero al oficial vestido de azul con una insignia que decía, US CUSTOMS, "hermanon por lo menos sellalo el papelito, pues para que valga la pena tanto sudor". Luego de esa cola, ya eran la 2y20 (recuerden que el avión salía a las 3) Claro pero ahora tocaba correr como alma que lleva el diablo para llegar a tiempo. Aunque sabia uno que al final de la corredera, había, sí, otra cola. La de IRS es decir la inmigración gringa, esas casetitas que son de temer, por que si le caíste mal al oficial Sergio Rodriguéz, no te deja entrar a su País (menuda ironía), pero pase airoso la prueba. Y vuelta a correr, y en medio de mi suerte de carrera de medio fondo (por que a esas alturas ya me habia recorrido medio aeropuerto) me acordé que la señorita que me atendió en Lima me dijo, saliendo a la izquierda, efectivamente alli había un coso de la empresa en que viajé y claro obvio, tuve que hacer cola, para entregar mi maleta para que viajara conmigo. Luego, mirar las pantallitas para ver tu vuelo, el gate, la hora y la disponibilidad, de vuelta correr. Al llegar a la entrada del ala D, te encuentras de nuevo con la cola. Pero esta vez te hacen quitarte los zapatos, correa, llaves, billetera, maletas, casacas, medias, un poco mas y la ropa interior, para luego de pasar el detector de metales, revestirte de nuevo y convertirte en esa suerte de ekekos humanos que somos los viajeros. Y corriendo llegar a las 2y55 a la puerta y seguir corriendo para que los fly atendant y demás amigos, te miren con los ojos de... pero siempre con una sonrisa en los labios.

Evidentemente luego de tanto correr uno comienza a valorar el tiempo, porque este es un bien que no regresa y puede hacer la enorme diferencia en nuestras vidas. Obviamente algunas personas, no lo tienen muy claro esto, como por ejemplo las personas que programaron ese viaje mío y ese espacio de tiempo tan, pero tan largo como para viajer placenteramente.


1 comment:

Elsa Sequeira said...

Olá!!

Venho convidar-te a escrever uma CARTA POR DARFUR!
http://eu-estou-aki.blogspot.com

bjts